VERSADA
| En la décima espinela riman la primera y cuarta; la dos, con la tres se ensarta, y aquí acaba una secuela. La quinta pegada vuela con la seis, como melliza que a la siete cicatriza para que surja la octava. La novena es como esclava de la diez, que finaliza. Marzo de 2010 |
Déjame cantarte un
verso... o varios |
Coplas
de alguna mujer La
voz a ti debida Lo
que defiendo trovando Dos
sonetos a Sor Juana Décimas
del "Tejón" |
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Un pequeño
manual mío para |